Recordemos lo que hemos visto con anterioridad sobre estas dos familias de personajes : Copyright y sus hijas buscan controlar todo lo que quieras hacer con la obra, mientras Copyleft y las suyas sólo te delimitan qué es lo que puedes y no puedes hacer, aportando total libertad para con el uso y disfrute de la obra.

Es decir, Copyright es el padre de las licencias de derechos de explotación más serias, formales, responsables y adultas. Por otro lado, Copyleft es padre de 4 chicas alternativas y modernas: las Creative Commons.

Conozcamos a estas dos familias en profundidad, pero vayamos por partes que este tema puede resultar incómodo por lo extenso que es, así que procuraremos hacerlo fácil, cómodo e incluso, algo divertido

Os presentamos a los hijos de Copyright, el padre serio y responsable:

  1. Derecho patrimonial: El cansino de la familia, permite la explotación exclusiva de la obra hasta un plazo de 70 años después de la muerte del autor.
  2. Derecho moral: El más casero, el que tiene “mamitis y papitis”. Es el derecho ligado al autor, intransmisible, permanente e inmutable.
  3. Derecho conexo: El sobreprotector, el que protege a las personas vinculadas con la obra, sin ser propiamente el autor. El ejemplo más claro serían los intérpretes, traductores, productores, editores y demás ‘ores’.
  4. Derecho de reproducción: Es el avaro de la familia. El preferido del abuelo copyright, que permite al autor impedir que terceros hagan copias o reproducciones de la obra. La SGAE,se encarga, entre otros, de gestionar los derechos de reproducción de las obras.
  5. Derecho de comunicación pública: Es el más sociable, el payaso de la familia, el que permite al autor o titular de la obra autorizar o ejecutar una representación pública de la obra. Sin embargo, si tú, querido lector, quieres hacer uso público de una obra de cualquier autor, deberás retribuir una cantidad estipulada por medio de negociación directa o a través de organismos gestores como la SGAE.
  6. Derecho de traducción: Es el más pequeño, el último y el más international del clan, que te da permiso para adaptar la obra, previa autorización por parte del autor o el ente gestor.

Ahora le toca el turno a Copyleft, padre joven y moderno de las licencias Creative Commons:

  1. Reconocimiento (Attributtion) Es la mayor de las tres, la chivata que se pone pesada Sólo quiere luchar contra la mentira y que se sepa quién es el autor de una obra. Va allá donde va la obra y la señala gritando: ¡Es mía!
  2. No comercial (Non commercial): Es la rebelde indignada, la que odia las marcas y el new bussiness. Sólo quiere que quién disfrute de la obra, no lo haga con el objetivo de lucrarse o con finalidades comerciales.
  3. Sin obras derivadas (No Derivate Works). Es la más conservadora de esta familia tan peculiar. Nos prohibe modificar la obra. ¡No podemos tocar ni una coma, ni una sombra, ni un acorde!
  4. Compartir Igual (Share Alike) Es la perfeccionista, no está de acuerdo con su hermana la conservadora y permite la modificación de la obra. Eso sí, es una quisquillosa: quiere que se mantenga la licencia original, ¡para algo la pensó el autor!

Tanto la familia de Mr. Copyright como la de Copyleft se llevan muy bien. Todos los miembros se relacionan entre ellos de la forma que más le conviene al autor. Todo, en función de lo que el creador decida.

Y ahora que ya las conoces, ¿con cuál de ellas te quedas?

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